Escribir bien un trabajo científico no es una cuestión de vida o muerte; es algo mucho más serio.
—Robert A. Day, en Cómo escribir y publicar trabajos científicos.
Escribir bien un trabajo científico no es una cuestión de vida o muerte; es algo mucho más serio.
La fe de los científicosLlegados a este punto, y dado lo común del término paradigma hoy en día para referirse al estado de la ciencia, es muy probable que muchos se vean sorprendidos por sus implicaciones. Pero ¿realmente hay que asumir toda la filosofía de Kuhn al hablar de paradigmas? Aquí hago notar que César no ha sido totalmente honrado para con el lector al comienzo del artículo. Antes incluso de la cita que recojo aquí, afirma que «si aceptas un lenguaje [...] estás aceptando una visión del mundo», por lo que «hablar de paradigmas sería aceptar, en cierta medida, primero su existencia y, segundo, la filosofía de Thomas Kuhn»; todo ello, aderezado con dos convincentes símiles políticos.
Para Kuhn, como para Paul Feyerabend, [...] las observaciones que decidimos realizar y la importancia que les atribuimos vienen determinadas por nuestras teorías previas. Esto puede parecer inocente e inocuo, pero de aquí tanto Kuhn como Feyerabend infieren que las distintas teorías científicas son “inconmensurables”, es decir, que no existe un conjunto de juicios observacionales neutro con el que distinguir la mayor o menor “validez” de las teorías.
Con lo anterior en mente, Kuhn argumenta que la historia de la ciencia muestra una sucesión de “paradigmas”, conjuntos de supuestos y ejemplos (en el sentido de modelos) que condicionan la manera en la que los científicos solucionan los problemas y comprenden los datos y que sólo cambian en las llamadas “revoluciones científicas”, cuando los científicos cambian una fe teórica por otra.
La elección de la palabra “fe” no es casual, porque dada la inconmensurabilidad de las teorías, se deduce [...] que no existe razón lógica estricta para el cambio de paradigma. Los argumentos en favor de un paradigma u otro serían los mismos en última instancia que emplean los partidarios de las opciones políticas: razonamientos circulares; además no es posible recurrir al experimento para decidir entre ellos porque qué experimentos se hacen y qué validez se les atribuye dependen de la teoría que se defienda.
La ciencia no es una profesión, es una manera de afrontar el conocimiento de la realidad [...] y cualquier persona puede dedicarse a ella si se enfrenta al conocimiento de la naturaleza desde una perspectiva racional, escéptica, rigurosa y metódica.